Tú echa mierda que algun@ habrá que se la crea

julio 29, 2011

Hoy he tenido la “suerte” de visualizar un polémico vídeo que al parecer está emitiendo estos días la cadena de televisión Intereconomía. ¿Saben cuál les digo, no? Esa que no ve nadie, por ser un auténtico bodrio fascista y trasnochado, y que por falta de presupuesto se ha visto obligada a mendigar dinero, cual cura en una iglesia, a sus fieles para poder seguir difundiendo su mensaje racista, homófobo y misógino como sólo ellos saben hacer. Ya sé que escribiendo este artículo les estoy haciendo propaganda, pero me ha parecido tan aberrante y manipulador, que me han entrado ganas de escribir al instante. ¿Cómo se puede ser tan falso, hipócrita, tan reaccionario, con el fin de desacreditar a todo aquel que no piense como ellos? ¿Eso es libertad de expresión? Luego criticarán a políticos vascos de enaltecimiento del terrorismo, pero afirmar que la gente de izquierdas estamos a favor del asesinato, de liquidar a todas las personas que no piensan como nosotr@s y de apoyar la corrupción, entre otras lindezas, me parece denigrante. Y lo peor es que este mensaje cala en ciertos sectores de la sociedad que, en un principio, deberían alejarse sobremanera de la ideología del susodicho medio.

Nos acusan de ser pro abortistas, pero en lugar de tratar el tema con la delicadeza y el tacto que requiere, se quedan tan anch@s afirmando que con la reciente ley cualquier mujer irá a abortar tantas veces como ella quiera, que se convertirá en un acto rutinario para las féminas… Vaya, que en lugar de irnos a echar un café o unas cervezas, quedaremos en la sala de espera de una clínica abortista para ver qué tal nos ha ido en la intervención.

 Ellos dicen que no apoyan el aborto, porque lo consideran un asesinato, pero no dudan en marcharse al extranjero para poner fin a sus embarazos no deseados. Hipocresía barata. Así mismo, no se les cae la cara de vergüenza cuando sale un nuevo caso de niñ@s violados por miembros del clero, afirmando incluso que algunos menores buscan ser violados:

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/obispo/Tenerife/afirma/algunos/menores/incitan/abuso/sexual/elpepusoc/20071227elpepusoc_1/Tes.

Claro, los pederastas de la Iglesia necesitan más niños para seguir perpetrando sus actos deleznables, que según Benedicto XVI, en su época eran completamente normales:

http://www.trinityatierra.com/2010/12/22/benedicto-16en-los-70-la-pedofilia-se-consideraba-normal/

Lo único que pretenden es recortar los derechos de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, considerándola un ser dependiente del hombre, incapaz de controlar sus impulsos ni de distinguir entre el bien y el mal. Por otro lado, los empresarios los necesitan porque a ellos les conviene que las mujeres nos pongamos a parir como conejas para mantenernos en nuestras casas y así se evitan tener que pagar a trabajadoras que algún día faltarán a su puesto de trabajo por tener que llevar al niño/a al médico, ya que su papá estará muy ocupado invirtiendo todo su tiempo en construirse una carrera profesional brillante.

Se posicionan en contra de la eutanasia alegando que la izquierda apoya esta práctica para ahorrar en Sanidad: ellos prefieren ahorrar de las arcas públicas mediante el copago = privatización.  Aquel que no pueda pagarse una intervención o un tratamiento, que se aguante, que no estoy yo ganando mi pasta gansa todos los meses para que se la gasten los pobres en sus enfermedades.

Están en contra de la escuela pública, porque saben que los valores “neutros”, con esto me refiero principalmente al carácter laico que aboga la izquierda en educación, va en contra de su retrógrada moral católica. Ah! Pero no dudan en pedir que se concierte la etapa de infantil y bachillerato en las escuelas católicas. Y por supuesto, que los libros escolares sean gratuitos, evitando así que haya más partidas para becas de comedor o material escolar para aquellas familias que realmente lo necesitan.

Están en contra de l@s funcionari@s: ¿no será porque a ell@s también les gustaría tener un puesto fijo de por vida y un sueldo digno? Pero claro, para ser funcionario hay que pasar un examen, que muchos de ell@s no serían capaces de aprobar y tienen que buscar trabajo mediante enchufes en empresas de sus familiares o de amigos. Pu-r-a envidia. Lo peor del caso, es que están logrando introducir esta creencia, de que los funcionarios no hacen nada y sólo causan un gasto inútil al país, en el mundo obrero. Es alucinarte ver cómo cada vez hay más obreros de derechas que de izquierdas. Si otr@s gozan de más derechos que yo, en lugar de luchar para alcanzar esa igualdad, les atacan con el fin de que los pierdan.

Afirman que la izquierda quiere machacar al empresario. Nada de eso, pero hay que luchar para evitar que haya un abuso de poder y, a la vez, fomentar las cooperativas, donde todas las personas que trabajen en una empresa sean a la vez sus propietarias.

La frase “creo en la mentira como arma política” no sé qué pinta aquí, la verdad, porque más mentiras que vierten ellos: el 11 M fue un atentado de ETA, los trajes de Camps y Ricardo Costa… Ellos son expertos en el “donde dije digo, digo Diego”.

Están en contra de la Ley de la Memoria Histórica porque alegan que reabrirá viejas heridas. Quizá las reabra en sus vidas, pero hay mucha gente que sigue sufriendo por no poder ofrecer un entierro digno a sus muertos, o por no saber dónde se encuentran sus familiares asesinados. Cuando llegue el día en que todo el mundo localice a sus seres queridos y puedan darle sepultura, entonces se cerrarán las heridas definitivamente.

Esperaremos a ver con qué nos sorprenden de aquí a las elecciones del 20N.


Poesía árabe-israelí

diciembre 16, 2009

Esta tarde he asistido a la tercera jornada del III Ciclo de cine Palestino-Israelí donde se han proyectado tres cortometrajes y se han leído varios poemas, todo ello amenizado con música. Me he quedado prendada de un poema en concreto, leído por la aragonesa Ana Labordeta y he tenido la suerte de encontrarlo en Internet, ya que se me habían quedado grabados varios de sus versos. El poema lleva por título Siete niños judíos y espero que l@s que lo leáis sintáis la misma emoción y rabia que sentí yo al escucharlo primero, y al leerlo después. Es uno de esos poemas que conservar siempre y leer un trocito cada día hasta poder memorizar cada una de sus palabras, porque sinceramente, es sobrecogedor.

Que lo disfrutéis!!

1

Dile que es un juego
Dile que es grave
Pero no la asustes
No le digas que la van a matar
Dile que es importante que no haga ruido
Dile que si es buena le darás pastel
Dile que se acurruque en la cama
Pero que no cante.

Dile que no salga
Dile que no salga incluso si oye gritos
No la asustes
Dile que no salga incluso si no oye nada durante mucho tiempo
Dile que vendremos a buscarla
Dile que estaremos aquí todo el tiempo.

Dile algo sobre los hombres
Dile que son los malos del juego
Dile que es un cuento
Dile que se irán
Dile que, si no se mueve, se irán
Por arte de magia
Pero que no cante.


2

Dile que ésta es una foto de su abuela, sus tíos y yo
Dile que sus tíos murieron
No le digas que los mataron
Dile que los mataron
No la asustes.

Dile que su abuela era inteligente
No le digas lo que hicieron
Dile que era valiente
Dile que me enseñó a hacer pasteles
No le digas lo que hicieron
Dile algo
Ya le dirás más cuando sea mayor.

Dile que había gente que odiaba a los judíos
No se lo digas
Dile que eso ahora se acabó
Dile que todavía hay gente que odia a los judíos
Dile que hay gente que ama a los judíos
No le digas que haga diferencias entre los judíos y los que no lo son
Ya le dirás más cuando sea mayor
Dile cuántos cuando sea mayor
Dile que fue antes de que ella naciera, así que no corre peligro
No le digas que hay peligro.
Dile que la queremos mucho
Dile que todos sus familiares, vivos o muertos, la queremos
Dile que su abuela estaría orgullosa de ella.


3

No le digas que nos vamos allí para siempre
Dile que puede escribir a sus amigos, dile que sus amigos quizá puedan venir a visitarla
Dile que allí hace sol
Dile que vamos a nuestro país
Dile que es la tierra que Dios nos dio
No le hables de religión
Dile que su recontratatarabuelo vivía allí
No le digas que lo expulsaron de allí
Dile, por supuesto, dile que a todos los expulsaron y que el país está esperando nuestro regreso
No le digas que no es de aquí
Dile, por supuesto, que le gusta aquí, pero que allí le gustará más.

Dile que es una aventura
Dile que nadie se reirá de ella
Dile que tendrá nuevos amigos
Dile que puede llevarse sus juguetes
No le digas que puede llevarse todos sus juguetes
Dile que es una niña especial
Háblale de Jerusalén.


4

No le digas quiénes son
Dile algo
Dile que son beduinos, gente que va de un lado para otro
Háblale de camellos en el desierto y de dátiles
Dile que viven en tiendas
Dile que éste no era su país
No menciones la palabra país, país no, dile que se van de aquí
No le digas que ellos no la quieren
Dile que tenga cuidado.
No le hables de quienes vivían en esta casa
No, pero no le digas que su tatarabuelo vivía en esta casa
No, pero no le digas que unos árabes dormían en su habitación.

Dile que no sea grosera con ellos
Dile que no se asuste
No le digas que no puede jugar con los niños
No le digas que puede invitarlos a casa.

Dile que tienen muchísimos amigos y familiares
Dile que tienen kilómetros y kilómetros de tierras que son suyas, pero fuera de aquí
Dile otra vez que ésta es nuestra tierra prometida.

No le digas que decían que era una tierra sin pueblo
No le digas que yo no habría venido de haberlo sabido.

Dile que quizá podamos compartirla.
No le digas eso.


5

Dile que hemos ganado la guerra
Dile que su hermano es un héroe
Dile los enormes que son sus ejércitos
Dile que los hicimos retroceder
Dile que somos combatientes
Dile que hemos conquistado más territorio.


6

No se lo digas
No le hables de los problemas a causa de la piscina
Dile que el agua es nuestra, que tenemos derecho
Dile que esa agua no es para sus campos
No le digas nada sobre el agua.

No le hables del bulldozer
No le digas que no mire el bulldozer
No le digas que estaba derribando la casa
Dile que es un solar para construir
No le digas nada sobre los bulldozers.

No le hables de las colas en el puesto de control
Dile que llegaremos enseguida
No hables de nada que ella no te pregunte
No le digas que mataron al niño de un tiro
No le digas nada.

Dile que estamos creando nuevas granjas en el desierto
No le hables de los olivos
Dile que estamos construyendo nuevos pueblos en terreno baldío.

No le digas que tiran piedras
Dile que no son muy buenos contra los tanques
No le digas eso.

No le digas que ponen bombas en los cafés
Dile que, dile que ponen bombas en los cafés
Dile que tenga cuidado
No la asustes.

Dile que necesitamos el muro para estar seguros
Dile que quieren arrojarnos al mar
Dile que no quieren arrojarnos al mar
Dile que quieren arrojarnos al mar.

Dile que nosotros matamos a muchos más de ellos
No le digas eso
Dile eso
Dile que somos más fuertes
Dile que estamos en nuestro derecho
Dile que sólo entienden la violencia
Dile que buscamos la paz
Dile que vamos a bañarnos en la piscina.


7

Dile que no puede ver las noticias
Dile que puede ver dibujos animados
Dile que puede quedarse hasta muy tarde y ver Friends.

Dile que nos están atacando con misiles
No la asustes
Dile que sólo unos pocos de los nuestros han muerto
Dile que el ejército ha venido a defendernos
No le digas que su primo se negó a servir en el ejército.

No le digas cuántos de ellos han muerto
Dile que los combatientes de Hamás han muerto
Dile que son terroristas
Dile que son escoria
No se lo digas
No le hables de la familia de las niñas muertas
Dile que no puedes creer lo que ves en la televisión
Dile que matamos a los bebés por equivocación
No le digas nada del ejército
Háblale, háblale del ejército, dile que tiene que sentirse orgullosa del ejército. Háblale de la familia de las niñas muertas, dile sus nombres, por qué no, dile que si todo el mundo lo sabe ella también debe saberlo. Dile que hay bebés muertos, ¿vio a los bebés? Dile que no tiene por qué avergonzarse de nada. Dile que ellos se lo buscaron. Dile que quieren que maten a sus hijos para que la gente se apiade de ellos, dile que yo no me apiado de ellos, dile que no se apiade de ellos, dile que es de nosotros de quien hay que apiadarse, dile que a nosotros no nos pueden hablar de sufrimiento. Dile que ahora el puño de hierro lo tenemos nosotros, dile que es la niebla de la guerra, dile que no vamos a dejar de matarlos hasta que nos sintamos seguros, dile que me dio risa cuando vi a los policías muertos, dile que son animales que ahora viven entre escombros, dile que no me importaría nada si los exterminásemos, el mundo nos odiaría, eso es lo único, dile que no me importa si el mundo nos odia, dile que nosotros odiamos mejor, dile que somos el pueblo elegido, dile que cuando miro a una de sus niñas cubierta de sangre me siento feliz porque esa niña cubierta de sangre no es ella.

No le digas eso.

Dile que la amamos.

No la asustes.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=85103


¿Quién se encargará de ellos cuando no haya solución?

octubre 14, 2009

               Hace unos días, el Ayuntamiento de Zaragoza se comprometió a combatir el botellón que se organiza todos los años a las puertas del recinto de Interpeñas, para despejar las entradas y salidas y para que aquello no parezca un estercolero. Bueno pues ya sea por el débil empeño demostrado, o por la dificultad de la tarea, el caso es que este año tampoco nos hemos librado de la penosa imagen de adolescentes sentados en el suelo, botella en mano y abandonando el recinto con las manos en los bolsillos, como si toda aquella retahíla de botellas y vasos de plástico hubiesen aparecido en el lugar por ciencia infusa. Yo soy de la opinión de que los jóvenes tienen derecho a divertirse, pero al igual que derechos, también tienen deberes y entre ellos figura el no ensuciar los espacios públicos que son para el disfrute de todos. Lo peor es cuando oyes a alguno decir que “para algo están los barrenderos, que lo recojan ellos”.

Algo está pasando en nuestra sociedad que no funciona. Ayer emitieron el segundo capítulo del programa “Escuela del 63” y al que siguió un reportaje sobre la violencia en las aulas, tanto hacia los profesores como hacia los compañeros, un fenómeno que lejos de tener sus días contados, parece que va en aumento. La falta de disciplina, el absentismo escolar, la falta de interés por aprender, la exaltación de la ley del mínimo esfuerzo, son algunas de las causas que conllevan al ambiente tan desagradable que se vive en ciertos centros escolares. La educación es una responsabilidad que muchos progenitores delegan, de manera errónea, en manos de los profesores, y después les increpan si el niño o la niña no “sale” como ellos hubiesen deseado.

Algunas personas que han visto el citado programa se han mostrado indignadas por el trato que se imparte a estos chavales por parte de los profesores. En primer lugar, a estos adolescentes se les enseña a acatar normas, algo a lo que muchos de ellos no estaban acostumbrados. Se les enseña a obedecer, a no replicar, a respetar a la autoridad que se merece el profesor. Con ello, se pretende combatir, no la rebeldía sana e inherente a la edad, sino la mala educación que estos chavales han ido adquiriendo a lo largo de los años.

Son caprichosos, consentidos, maleducados, groseros, mal hablantes, descarados… pero débiles de espíritu, pues a la mínima de cambio se ponen a llorar cuando se les da un “no” por respuesta, por la impotencia que sienten al ver sus deseos frustrados.

 

               Hace un tiempo me contaba una amiga que ejerció de docente en un centro en el conocido barrio de El Bronx (New York), que antes de comenzar a trabajar, el equipo docente le sometió a unas pruebas para enseñarle a cómo afrontar situaciones difíciles. Ella empezó a explicar la materia como si estuviera en una de sus clases, mientras el resto de los profesores hablaba, le tiraban bolas de papel, se levantaban, peleaban…En fin, todo lo que sus futuros alumnos harían durante sus clases. Cuando la situación le superase por completo, podía hacer uso de un pito que llevaba colgado al cuello y acto seguido acudiría un persona encargada de la seguridad del centro.

Por otro lado, otro dato curioso es que los días que tenía clase a primera hora de la mañana no contaba con alumnos porque estos debían someterse a rigurosos controles, que duraban una media de 5 minutos, antes de acceder al centro.

                Entiendo que el ejemplo que acabo de ofrecer es extremo y no se corresponde con la realidad de nuestros centros escolares, pero a la vista de ciertos comentarios que pronunciaron algunos de los jóvenes entrevistados en el reportaje de anoche, tampoco sería del todo descabellado pensar que dentro de unos años esta realidad se instale en nuestros colegios e institutos. Para que esto no suceda hay que poner medidas: mayor presencia de psicólogos en los centros, profesores de guardia que puedan hacerse cargo durante esa hora del alumno problemático y obligarle a cumplir un castigo para que el otro profesor pueda impartir su asignatura con normalidad, mayor implicación de los padres en la educación de sus hijos, mayor control del absentismo escolar, y crear leyes que amparen los derechos de los docentes, quienes en la actualidad están en una situación de desventaja con respecto a los alumnos.

Una buena educación no se mide solamente por el contenido de los libros de texto.